Mis ultimas mediaciones…

He analizado mis tres ultimas sesiones de mediación, una informativa y dos sesiones individuales de una pareja que tenían clarísimo que se quieren separar.
Permitidme que de mi experiencia pueda sacar conclusiones con vosotros.

La sesión informativa fue un “fracaso”, porque después de saludar vi que por la puerta del despacho solo entraba una de las partes y nada mas sentarse lo primero que me dijo fue “Quiero que le digas a mi mujer que quiero repartir rápido y equitativamente, te doy su teléfono?…” Mi cara debió ser un poema porque los cinco segundos que tardé en empezar a contestar pasaron por mi cabeza infinidad de cosas y mi primera pregunta fue: “¿sabe usted qué es la mediación? “, su mirada fue como que le estaba tratando de persona ignorante (nunca fue esa mi intención), su respuesta fue “claro, lo duda, tengo un compañero de trabajo que se separó por mediación y por eso he venido”, asombrado le dije que si conocía que para mediar se necesitan dos partes y su ojos entraron en movimientos circulares y su respuesta fue “yo creía que con venir y contarle a usted lo que yo quería usted iría a mi mujer y se lo diría …”, sobre decir que intenté por todos los medios decirle que la mediación no era eso, se lo expliqué y me dijo que entonces probablemente no habría mediación porque su mujer “ya tenía abogado, y ella hace lo que su abogado la dice….
Así que si le quiere llamar usted llámele y me cuenta…” , se marchó y me quedé pensando en qué estamos fallando los mediadores.

Como no somos capaces de difundir en la sociedad algo tan sencillo como en que consiste la mediación… No echemos todas las culpas a las instituciones, que parte de ella tienen, mirémonos al espejo y veamos en que estamos fallando… ¿Queremos mediar por filosofía de vida o mediamos cerrando los ojos y viendo billetes de 50€ por todos los sitios?.

Como ya sabéis tengo la suerte de dirigir cursos de formación de mediadores…y en uno de los últimos al segundo día la pregunta de un alumno fue: “¿hay tablas de honorarios para los servicios de mediación?…mire usted es que yo hago el curso porque quiero vivir de esto y si no me va a compensar puede que no siga el curso…..”. Que cada uno saque sus conclusiones….

¿De verdad sabe el ciudadano lo que es la verdadera mediación? ¿En estos momentos creemos que se puede vivir de las mediaciones? Si tenemos claro que no es una profesión sino una actividad profesional, vivir de esto se me hace meta casi “imposible” y menos en las circunstancias actuales. Sin las ayudas institucionales, y mientras cierto tipo de mediaciones sigan repartiéndose en sectores concretos, existiendo ya un registro nacional de mediadores, aunque sea simplemente informativo y no garantice la profesionalidad de los mediadores, pero lo actual tampoco nos lo garantiza y cierra el paso a ciertas profesiones de origen.

Existiendo un registro oficial nacional y en ciertas autonomías su propio registro, ¿por qué hay convenios firmados con asociaciones, entidades privadas?. Pero bueno este tema no es el objeto de este post.

Las otras dos sesiones de mediación, os pongo en situación : pareja, dos hijos (16 y 12 años), 18 años de matrimonio, cuatro traslados por cuestiones laborales, profesor de ciclo de grado medio y ama de casa… Llevan dos años durmiendo el con su hijo en literas y ella con su hija en la habitación principal de la casa. Panorama como veréis previamente digno de mediacion, de las de libro o manual.

Primera sesión conjunta después de la informativa con faltas de respeto continuas de una parte hacia la otra, imposible la comunicación, así que decido desde esa primera sesión hacer las sesiones separadas… No quieren tratar la parte psicología en conjunto porque va a ser la “guerra” y deciden ir desgranando las partes del convenio que les va a separar…

Las sesiones privadas dan muy buen resultado, avanzamos y llegamos a acuerdos, tenemos ya casi redactado el convenio regulador… Y tienen que elegir entre llevarlo a un notario o a un letrado para presentarlo al juzgado,…y en cada una de las sesiones individuales de ayer,… Noto que según vamos llegando al final y ven la realidad que se les avecina, van “cambiando sus posiciones” y que a lo mejor deberían haberse dicho “cara a cara” aquello que le molesta a uno del otro y que deben intentar sentarse “hablar” con el mediador delante y por lo menos si todo se va acabar que sea de buenas maneras y modales…. La sorpresa fue que lo pidieron los dos…

¿Esto es el famoso efecto terapéutico de la mediación? Me da igual como lo quieras llamar, lo importante es que no debemos pasar por alto la parte psicosocial de una mediación porque las partes necesitan sacarla y al final va a salir, sea como dicen los manuales en las primeras sesiones o sean en las últimas.

Llegaremos a un acuerdo que al final lo presentarán ante el juez pero se sentirán aliviados y habrían descargado todo lo que les hacía daño.

¡!!!Bienvenida la mediación !!!

GRACIAS
José Antonio

¿Quieres ser arco iris o luz blanca?

Una historia hindú dice que en cierta ocasión los colores comenzaron a pelearse. Cada uno quería ser el más importante. El verde alegaba que era el color de la vida y la esperanza, y el mas repartido por la naturaleza. El azul reivindicaba ser el color del agua, del mar, del cielo y de La Paz. El amarillo decía ser el color de la alegría, del sol y de la vitalidad. El naranja pretendía ser el color de la salud, de la vitamina y de la fuerza. El rojo subrayaba su fuerza y valor, su pasión y su fuego. El púrpura indicó que era el color de la nobleza y el poder. Y el añil hizo notar que era el color del silencio, de la reflexión, de los pensamientos profundos.

La lluvia observó la disputa e intervino con fuerza: los colores se acurrucaban entre si y se fundieron en uno. Cuando cesó la lluvia, se desplegaron en forma de arco iris y todos y cada uno de ellos lucio su belleza sin rivalidades… Y se dieron cuenta de la hermosura de la unión.

Cuando entra una pareja por la puerta del despacho, en los primeros minutos ya debes detectar si vienen dispuestos a ser luz blanca, que encierran todos sus intereses y necesidades o vienen con los siete colores enfrentados y cada uno quiere llevar la razón, su razón.

Les tienes que ayudar y guiar para que vean que la única manera de que la mediación sea positiva es juntar todos los colores del conflicto unirlos, que no haya rivalidades, para que se den cuenta de la hermosura de su acuerdo, de que sus posiciones estar a muy enfrentadas, puede ser porque no han hablado los intereses y mucho menos las necesidades.

Piensan que con cubrir a los hijos ya es suficiente , y ellos, como quedan ellos, esta muy bien sacrificarse por los menores, y es nuestra obligación como mediadores que queden cubiertos plenamente, pero nunca a costa de una de las partes.

Hacerles caer en la realidad a las partes de que deben mirar por su futuro, por su vida, la famosa pregunta que siempre hago:¿cómo veis vuestras vidas dentro de un año?, ¿cómo os gustaría que fuera la vida de vuestros hijos dentro de un año?. Comprobareis que sus respuestas no difieren mucho en cuanto a sus hijos y variarán en el resto de los temas dependiendo de los intereses y necesidades de cada uno.

Que vean como están ahora y como quieren estar dentro de un año, Y que en mediación deben intentar construir ese camino desde el hoy hasta dentro de 365 días… Y que son capaces de conseguirlo.

La lucha de colores que tiene cada uno dentro de sí, sus intereses en cada diferente aspecto (Hijos, pensión alimentos, compensatoria, visitas, bienes,…), debe dejar paso a la luz blanca que se divide después de una tormenta y donde brillan todos en conjunto.

Casi siempre hay una parte que no aporta, que solo comenta, opina y echa por los suelos las opiniones del otro. Que resta en el avance del proceso de mediación, porque solo “pone pegas” a las aportaciones del otro. Lo bueno es que en cada nuevo tema sea alternativo el orden de aportar opciones, así cada uno conocerá las del otro previamente.

O hacerles poner en una hoja las opciones personales y luego el mediador las aporta sin que ninguno haya conocido previamente las del otro.

Las ilusiones en la mediación nacen en el arcoiris con sus colores alegres y tristes, nos acompañan durante todo el proceso intentando que todos los colores de su arco iris sea una única luz blanca y cuando haya una tormenta, brillen todos los colores después de la misma cuando el sol brille.

GRACIAS.
José Antonio Veiga

Vuelta de vacaciones

Volver vacciones

Hola!!!!…. ¿Qué tal esas vacaciones? Las pilas cargadas y con ganas de iniciar un nuevo año académico y profesional.

¿Habéis tenido que aplicar técnicas de mediación en vuestro merecido descanso?. Los conflictos no entiende de días de descanso y asueto. Os he echado de menos.

En este pequeño post solo quería retomar el ritmo postvacacional y “amenazar” con volver a escribir sobre experiencias de mediación y compartir con todos vosotros ideas, pensamiento y sobre todo seguir establecer un canal de comunicación donde todos seamos libres de opinar, donde los artículos no sean monólogos sino diálogos, donde podemos estar o no de acuerdo con las ideas expuestas pero siempre las respetaremos y compartiremos sin que nadie se sienta ofendido. Consiste en aportar y aprender.

He pensado muchos temas que quería compartir con vosotros, ideas, sueños, ilusiones,… Pero deberé dosificarlos porque no quiero agobiaros.

En resumen, aquí estoy de nuevo. GRACIAS por seguir de ese lado.

Un abrazo

José Antonio