
La mediación es un proceso delicado y profundamente humano. El mediador no solo facilita el diálogo, sino que se convierte en garante del marco ético, del equilibrio de poder y del avance constructivo. Sin embargo, incluso los mediadores con experiencia pueden caer en errores que ponen en riesgo la neutralidad, la eficacia o la confianza de las partes.
A continuación, analizo los 10 errores más frecuentes, con ejemplos reales y soluciones para evitarlos.
1. Perder la Neutralidad
Fundamento teórico:
La neutralidad es un principio básico en mediación (Moore, The Mediation Process). El mediador no debe favorecer, consciente o inconscientemente, a ninguna de las partes.
Ejemplo:
En un conflicto vecinal, el mediador comparte más tiempo a solas con una de las partes porque “se explica mejor”, generando sospechas en la otra parte.
Solución:
Equilibrar los tiempos, usar lenguaje inclusivo, validar emociones de ambas partes por igual y evitar gestos o comentarios que puedan interpretarse como favoritismo.
2. No Escuchar Activamente
Fundamento teórico:
La escucha activa (Gordon, Parent Effectiveness Training) implica captar no solo las palabras, sino también las emociones y el lenguaje corporal.
Ejemplo:
En una mediación familiar, el mediador interrumpe para adelantar una solución sin dejar que la parte termine de exponer su necesidad real.
Solución:
Usar parafraseo, reformulación y preguntas abiertas. Practicar la pausa consciente antes de responder.
3. Anticipar o Imponer Soluciones
Fundamento teórico:
La mediación fomenta el empoderamiento y la autodeterminación (Bush & Folger, The Promise of Mediation). Si el mediador propone directamente la solución, las partes pierden el protagonismo.
Ejemplo:
En un conflicto laboral, el mediador dice: “Lo que deberían hacer es…”, cortando el proceso de búsqueda conjunta.
Solución:
Guiar con preguntas estratégicas que lleven a las partes a generar sus propias opciones.
4. No Detectar el Desequilibrio de Poder
Fundamento teórico:
La mediación debe garantizar condiciones equitativas para negociar (Boulle, Mediation: Skills and Techniques).
Ejemplo:
En una mediación de divorcio, una parte domina verbalmente y la otra apenas interviene, pero el mediador no interviene para equilibrar.
Solución:
Interrumpir educadamente, redistribuir el tiempo de palabra y, si es necesario, usar sesiones individuales para proteger la expresión de la parte más vulnerable.
5. Descuidar la Preparación Previa
Fundamento teórico:
Un proceso bien preparado aumenta las posibilidades de éxito (Moore, 2014).
Ejemplo:
El mediador entra a la sesión sin conocer los antecedentes documentales del caso, lo que provoca confusión y pérdida de credibilidad.
Solución:
Realizar entrevistas previas, recopilar información básica, establecer reglas claras y preparar el espacio físico de la mediación.
6. Ignorar las Emociones
Fundamento teórico:
La mediación no es solo cognitiva; las emociones influyen directamente en la capacidad de negociación (Mayer, The Dynamics of Conflict).
Ejemplo:
En un conflicto empresarial, el mediador se centra únicamente en cifras y contratos, sin atender la ira y la desconfianza presentes.
Solución:
Validar emociones, dar espacio a su expresión y utilizar técnicas de desescalada emocional antes de pasar a la negociación.
7. Mal Manejo del Silencio
Fundamento teórico:
El silencio puede ser una herramienta poderosa de reflexión y autocontrol (Fisher & Ury, Getting to Yes).
Ejemplo:
Ante un silencio incómodo, el mediador lo rompe apresuradamente, evitando que las partes procesen lo dicho.
Solución:
Aprender a tolerar pausas estratégicas y usarlas para permitir que emerjan ideas o emociones.
8. No Ajustar el Lenguaje al Contexto
Fundamento teórico:
Un lenguaje técnico o poco claro puede excluir y generar resistencias (Schön, The Reflective Practitioner).
Ejemplo:
En un conflicto escolar, el mediador usa términos jurídicos que los padres no entienden, generando más tensión.
Solución:
Adaptar el registro al nivel cultural y emocional de las partes, sin perder precisión.
9. Falta de Flexibilidad en el Proceso
Fundamento teórico:
La mediación es un proceso adaptativo (Folberg & Taylor, Mediation: A Comprehensive Guide).
Ejemplo:
El mediador insiste en seguir un guion rígido aunque las partes necesiten más tiempo en la fase de exploración.
Solución:
Escuchar las necesidades del proceso y adaptar la estructura manteniendo los principios básicos.
10. No Cerrar Adecuadamente el Proceso
Fundamento teórico:
Un cierre claro previene malentendidos y garantiza compromisos sostenibles.
Ejemplo:
Tras un acuerdo verbal, el mediador finaliza la sesión sin documentarlo, lo que lleva a incumplimientos posteriores.
Solución:
Formalizar por escrito los acuerdos, resumir los compromisos y validar que ambas partes comprendan y acepten lo pactado.
Conclusión
La mediación exige una atención constante a la ética, la técnica y la dimensión humana del conflicto. Evitar estos errores no es solo una cuestión de profesionalismo, sino de responsabilidad hacia las personas que confían en el mediador para encontrar un camino de entendimiento.
La autocrítica, la formación continua y la supervisión profesional son herramientas imprescindibles para prevenirlos.
Gracias por leerme.
Jose A. Veiga