Aprender del fracaso.

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¿Quién no ha sentido que fracasaba en una mediación? La sensación del fracaso es personal e intransferible, y varía en el tiempo. Lo más dramático para algunos mediadores puede ser considerado liberación para otros. Lo que hoy es fracaso, mañana nos puede alegrar una sesión de mediación. Debemos pensar que las piedras del camino de la mediación no son obstáculos sino apoyos para avanzar.

Asumir un error engrandece porque nos lleva a analizar nuestras debilidades. ¿O tú no las tienes?. Si fracasar en no conseguir la meta que nos hemos planteado, en algún momento hemos fracasado. Pero, esa meta, ¿era la adecuada para esa mediación?.

Si somos buenos gestores de nuestras emociones, nos ayudará también a superar el fracaso. Es crucial saber esperar o saber confiar hasta el momento final, siempre que mantengamos unas actitud proactiva. No tenemos que sentir la tiranía del tiempo cuando sentimos que vamos avanzando.

Y si al final nos sentimos fracasados, te relato cinco paso que yo uso cuando me siento así.

1.Superar el miedo, la ansiedad y la angustia. Trabajar el control de las emociones que nos inmovilizan y perjudican.

2. Reforzar constantemente los pequeños avances que vaya teniendo. Por pequeños que sean debemos felicitarnos por ello.

3.Desarrollar y facilitar habilidades de comunicación con los demás. Cuéntaselo a un compañero. Puede que la perspectiva sea diferente.

4. Fortalece tu seguridad y eleva tu autoestima. Podemos tener debilidades, pero no por ello sentirnos inseguros ni pensar que en ese momento valemos menos.

5. Toma decisiones solo cuando se hayan cumplido lo anterior. Nunca antes. Recuperémonos emocionalmente y sintámonos bien con nosotros mismo.

Quien no se arriesga difícilmente triunfará.

Un saludo

José antonio Veiga

 

Guía referencia mediador (Parte III)

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(…)

Y la última parte de esta guía de referencia lleva los 3 últimos puntos que según mi experiencia puede ayudar a mediadores.

5. Prepararse para el conflicto.

6. Acuerdo y confirmación del mismo.

7. Análisis de la efectividad de la mediación y evaluación del mediador.

5. Prepararse para el conflicto.

Cuando comience la sesión de mediación debo identificar cuál es el principal punto de conflicto, qué aspecto es aquel en el que las dos partes tienen unas posiciones más enrocadas y serán más difícil que puedan cambiar, recuerda que no es ceder sino cambiar.

¿Cómo poder distinguir entre las necesidades y deseos de las partes? Hay manuales que en los intereses integran necesidades y deseos.

Los INTERESES de cada parte son:

  • NECESIDADES: lo que necesita para sentir que el conflicto ha quedado bien resuelto. Se sentirá tranquilo.
  • DESEOS: se refiere a cómo le gustaría que quedase la situación después de resolverse el conflicto.

Es necesario negociar sobre la base de los INTERESES (necesidades y deseos) de ambas partes, y no sobre la base de POSICIONES.

¿Por qué las partes tienen estas posiciones? Es porque tienen distintos intereses. No son necesariamente públicos. Por ejemplo, una parte quiere una tierra que se encuentra entre otras dos porque tiene interés en cultivar allí, mientras la otra parte quiere el mismo pedazo de tierra porque quiere recuperar una tierra que perteneció a su familia por generaciones.

Luego, siguiendo con el mismo proceso, preguntando, se llega a las necesidades de las partes. Estas necesidades difícilmente se pueden negociar porque las partes necesitan satisfacerlas de una manera u otra. Por ejemplo, la necesidad de una parte puede ser la supervivencia (si quiere cultivar en el pedazo de tierra en cuestión, es para mantener a su familia), mientras la necesidad de la otra parte puede ser conservar su identidad familiar. Es importante que cualquier salida a esta situación de conflicto permita a las partes satisfacer sus necesidades.

No siempre es fácil entender las necesidades de las partes. Requiere un análisis profundo y cierta empatía con ellas.

Si se analiza a fondo existen intereses compatibles, intereses en común, a pesar de tener posiciones enfrentadas. Ese es el camino para encontrar la fórmula ganar-ganar. Conocer los intereses propios y reconocer francamente los de la otra parte es la mejor manera de encauzar una mediación o una negociación.

6.Acuerdo y confirmación.

Una vez que ya haya cerrado acuerdos totales o parciales, debo darles tiempo para que les analicen y hagan los cambios que consideren oportunos, no puedo presionarlos para que ya firmen el documento final.

Debo indicarles el grado de formalidad que tiene dicho acuerdo, que pueden y deben consultarlo con abogados o personas de confianza antes de firmar. Que pueden dejarlo como documento privado, la opción de acudir a un notario o la via tradicional del juzgado.

¿Qué plazos se van a dar para su cumplimiento? Y citarles a una última sesión donde simplemente se lea el acuerdo definitivo, y lo firmen.

7. Análisis de la efectividad de la mediación y evaluación del mediador.

Una vez finalizado el proceso de mediación es casi obligatorio que el mediador se siente para reflexionar y autoevaluar su intervención.

¿El mediador escuchó a las partes?¿El mediador trató equitativamente a las partes? ¿El mediador llegó a entender los intereses de las partes? ¿Se resolvió el conflicto o solo se mitigó?¿Cómo se sintió el mediador consigo mismo?¿Fue la paciencia uno de sus puntos fuertes?… y así preguntas que cada uno vaya haciéndose donde se analicen las fortalezas y debilidades del mediador y le sirvan para modificar y mejorar su actuación en futuras mediaciones.

Espero y deseo que estos tres pequeños post hayan servido para la reflexión para algún mediador en activo, y para todos aquellos que están entrando en este mundo les pueda ayudar de simple guía de referencia.

Muchas gracias.

Saludos

José A. Veiga