¿Por qué algunos mediadores abandonan la profesión?

Cuando hablamos de mediación solemos hacerlo desde sus beneficios: el diálogo, los acuerdos, la mejora de las relaciones, la cultura de paz o la capacidad de transformar conflictos en oportunidades. Sin embargo, existe una realidad mucho menos visible de la que apenas se habla: muchos mediadores, después de años de formación, ilusión e inversión personal, terminan abandonando la profesión. No es un tema cómodo. Tampoco suele aparecer en congresos, jornadas o cursos de formación. Pero existe. Y merece una reflexión sincera.

¿Es obligatorio intentar un MASC antes de demandar?

Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, muchas personas se hacen la misma pregunta: ¿Puedo presentar una demanda directamente o tengo que intentar antes algún método de solución de conflictos? La respuesta, en muchos casos, es clara: antes de acudir a los tribunales será necesario acreditar que se ha intentado una vía adecuada de solución de controversias, conocida como MASC (Método Adecuado de Solución de Controversias). Pero más allá de la obligación legal, conviene reflexionar sobre el verdadero sentido de esta medida.

Muchos conflictos no nacen del odio. Nacen de la falta de escucha.

En el imaginario colectivo solemos pensar que los conflictos surgen porque existen emociones intensas: odio, resentimiento, rivalidad o mala fe. Sin embargo, la experiencia de quienes trabajamos diariamente en el ámbito de la mediación y la gestión de conflictos demuestra algo muy diferente: la mayoría de los conflictos no nacen del odio, nacen de la falta de escucha.