¿En qué tipo de mediación eres especialista?

Comenzamos la semana de la Paz, que terminaremos el lunes celebrándolo con infinidad de actos en colegios, en lugares públicos, plazas, manifiestos,…. Y yo reflexionando con mis alumnos de secundaria, les invitaba a pensar en que si no seria mas fácil prevenir que celebrar… Lo malo es tener que celebrar el día de algo señal que algo no va bien, que tenemos una carencia de lo que celebramos… Pero es una simple opinión y no el motivo de mi post de hoy.

Siempre he pensado que el ciudadano no va acudir a mediación mientras no creemos en el la necesidad del mediador, cuando uno se encuentra enfermo acude a un médico, y al especialista para que le de solución a su dolencia. Busca dentro del listado de personas formadas en esa especialidad y decide a quien acudir. No va a un médico especialista en digestivo si lo que le tiene es una rotura de huesos…

¿Por qué cuando acuden las partes a mediación todos queremos ser mediadores de todo tipo de conflictos? ¿Por qué no nos especializamos en un tipo de mediación y dejamos el resto para los que entiendan de ello? Si tengo problemas de salud elijo el especialista que mejor se acomode a mi dolencia , entonces por qué los mediadores queremos mediar todo tipo de conflictos, sean familiares, vecinales, civiles, mercantiles, penales, sanitarios, escolares, interculturales,… Nos creemos especialistas en conocer todos los aspectos que hay detrás de esas modalidades. Así actuamos como el médico general que hace la primera consulta en su centro de atención primaria y luego deriva al especialista,

Podremos entender de técnicas y herramientas de resolución de conflictos, pero no nos consideremos especialistas en resolución de conflictos de todo tipo, aspiremos a especializarnos en algo en concreto y seamos los mejores en esa modalidad, formémonos en curso especializados para ello, no nos creamos que con un curso, de las horas que sean, ya somos expertos en todo.

Además no todos los mediadores tienen o tenemos las mismas capacidades para un tipo de mediación que para otro, ni la misma sensibilidad. Porque aunque no hay que pensar en la profesión de origen, lo que está claro es que ella nos va a marcar nuestra labor mediadora.

Habrá gente que piense que con las pocas mediaciones que existen encima voy a perder mediaciones, que cada uno piense en si tuviera que acudir a mediación quien le gustaría que le mediase, un mediador general o un mediador especialista en su tipo de conflicto.

Y como siempre, esto son ideas luego que cada uno piense y haga lo que buenamente crea más conveniente para su caso.

Gracias por tu tiempo y feliz semana de la Paz.
José Antonio.

¿Nos evaluamos al acabar una sesión de mediación?

Hoy mas que nunca, víspera del Día europea de la mediación, donde todo va a ser bonito, los mediadores deberíamos pararnos a pensar en nuestra evaluación de la labor profesional.

En mediación no todo vale, eso lo tenemos todos claro, o deberíamos tenerlo. No valen las faltas de respeto de una parte a la otra, ni los menosprecios, ni las mentiras, nuestro “trabajo” consiste en gestionar el canal de comunicación que existe entre los mediados. En mantener el equilibrio de las partes para que el proceso de mediación avance por el buen camino.

Pero… El mediador, como personas que somos, ¿tendemos a equilibrar a las partes siempre?, o con todos los datos que nos van aportando nos dejamos “influir” e inconscientemente nos decantamos por una de las partes, la que consideramos más débil o a ella que ha intentado ganarnos con su actitud.

¿Qué resuena en nuestro interior cuando nos evaluamos después de una sesión de mediación, ¿por qué nos evaluamos?. Tenemos un documento de auto evaluación de la sesión de evaluación, donde reflejamos nuestros aciertos y errores.

Nos preguntamos si nuestra actuación ha sido la correcta o no, en donde hemos creído que fallamos, que técnica (de esas de manual) hemos aplicado, como nos sentimos, hemos equilibrado, en algún momento se nos ha escapado algo “prohibido” en mediación y aconsejamos o nos implicamos…La de aspectos que tenemos que pensar, no solo quedarnos con las historia que nos han contado y hacia donde nuestra mente cree que debe ir la siguiente sesión,….

Y cuanto nos cuesta manifestar que nos podemos haber equivocado, si metemos la pata en una sesión , que problema hay en decir a las parte “lo siento”. Porque si es un pequeño detalle de aplicación de una técnica, una frase que suena de una manera o de otra, eso ya estamos para sentirlo y no volver hacerlo. O diciendo “lo siento, …” Somos menos profesionales, o más humanos, que peligro…

Y evidentemente lo apuntamos para preparar la siguiente sesión. Se que todos los mediadores que están leyendo esto lo hacen, se que es una simple reflexión en voz alta pasada a letras y palabras…

Hagamos del Día europeo de la mediación una proclamación de intenciones, a este barco que lleva navegando ya unos años y donde ahora se sube tanta gente, y del cual muchos se acabaran bajando porque no es el viaje que esperaban.
Pero no olvidéis que hay 364 días para difundir y sembrar mediación, no solo el 21.

Feliz día compañeros de viaje.
Gracias por tu tiempo.
José Antonio Veiga

Retos de la mediación ante el nuevo ejercicio del 2015

Lawyer

9 de enero del 2015. Publicado en LawyerPress

Empezamos un nuevo año y quién no se ha hecho propósitos o se ha planteado objetivos para cumplir.

En vez de vivir de la experiencias pasadas, y quedarnos anclados en ver lo que no hemos conseguido y lamentarnos continuamente de ello, miremos hacia delante y planteémonos que objetivos debemos intentar alcanzar en el año que acaba de empezar.

¿Cómo nos gustaría que estuviera la mediación el 31 de diciembre del 2015? Difícil respuesta, porque además nos coincide que es año totalmente electoral, locales, autonómicas y nacionales y todos sabemos que en año electoral pocas decisiones se van a tomar si no acarrean votos.

Pero aún sabiendo eso, por qué no reflexionar sobre la mediación actual y plantearnos unos retos para este año. No por ello nos vamos a quedar con los brazos cruzados esperando si se mantiene el color político o va a cambiar

No hace mucho escribía que hay mediación fuera de las intrajudiciales, que como dejemos solo la mediación dentro de los juzgados no vamos a conseguir nada, que el ciudadano va a seguir asumiendo que la palabra mediación suena a juzgado.

Si en ellos no entra aire fresco seguirá el mismo, enrarecido y funcionando como hasta ahora. Pero atrevámonos a decir que las intrajudiciales resurgirán cuando los dos grandes agentes de las mismas lo deseen y no pongan trabas: abogados y jueces.

Los primeros porque se deben convencer que la mediación no es lo que muchos hacen y a nadie se le va acabar el pastel, hay para todos, y los segundos porque no van a perder poder, porque deriven su “sentencia” a la decisión de las partes, al acuerdo que ellos lleguen, sus señorías no van a perder su autoridad.

Dos “chinitas” que no dejan que la mediación triunfe, pero no las únicas. Los mediadores que presumimos de creativos, ojalá seamos capaces este año de crear la necesidad en el ciudadano de acudir a mediación, que conozcan la mediación, aún sabiendo que la propia palabra tira para atrás. Que les llegue que existe una manera diferente de resolver conflictos que no es la vía judicial.

Mientras no creemos esa necesidad, con campañas, con charlas gratuitas de difusión, haciéndonos lluvia fina para la ciudadanía, no vamos a conseguir nada. Llega el 21 de enero, y saldremos a difundir, daremos charlas, nos haremos fotos, y el 22….. ¿qué haremos?.

Y los mediadores seguiremos cada uno como francotirador en su puesto, haciendo cosas, sin manifestar una unión, dando la sensación de ser cada uno una isla en su entorno, agrupemos nuestras fuerzas y digamos a las autoridades que nos deben una, que les estamos difundiendo algo que ello han puesto en marcha y se han olvidado. Busquemos alguna institución que desee hacer un portal de mediación donde todos (ciudadanos incluidos) acudamos a informarnos.

Claro que si pensamos en el registro del Ministerio, con una practicidad inexistente, un registro voluntario, donde puedes elegir mediar en toda España, y al hacer un filtrado de mediadores salen casi todos en las mismas provincias, que hace un mediador de Cádiz mediando en A Coruña, por poner un ejemplo… Que el registro sea obligatorio si deseas mediar y que tenga unos filtros reales, que de seguridad al ciudadano.

Que el CGPJ elija mediadores de ese registro y no manifieste que nunca lo hará porque está mal confeccionado. Y habiendo un registro público y oficial de un Ministerio, no tengan que andar con firmas de convenios con asociaciones, e instituciones privadas.

Y no todo el mundo vale para mediar, ni todos los conflictos son mediables. No todo el mundo está capacitado (no digo formado) para mediar, la formación no da estándares de calidad en estos momentos, porque se permiten todos los cursos de cualquier institución del tipo que sea.  Que la experiencia sea demostrable, que en los cursos haya prácticas reales de casos derivados por instituciones, incluso en los juzgados.

Y no olvidemos que la mediación es importante, pero no todo es mediable, no nos creamos a hora los salvadores del mundo de los conflictos. Hay conflictos claramente de mediación pero hay otros evidentemente del ámbito judicial. No queramos mediar todo ni judicializar todo. Cada método de resolver conflictos tiene sus casos.

¿Por qué metimos mediación familiar en la Ley civil y mercantil? Quien va a evitar que un mediador con un curso civil y mercantil de 100 horas medie en una Comunidad autónoma donde haya Ley de Mediación familiar, si la Ley nacional se lo permite, porque solo excluye del ámbito de aplicación de esta Ley:

a) La mediación penal.

b) La mediación con las Administraciones públicas.

c) La mediación laboral.

d) La mediación en materia de consumo.

Pongamos como objetivos tres cosas sencillas, más no vamos a cumplir ni conseguir: lluvia fina al ciudadano, sesiones informativas obligatorias e implicación de las instituciones de nuestro entorno. Impliquemos a medios de comunicación, hagamos mesas redondas con diferentes sectores profesionales. Vendamos las ventajas de la mediación, como resolución de conflictos de una manera diferente.

Y si alguien se ha sentido ofendido, lo siento, no era ni es mi intención, simplemente una reflexión de un mediador que cree en esto y seguirá luchando por ello.

Un abrazo

José Antonio Veiga