LA IMPORTANCIA DE LA PRIMERA PALABRA EN UNA MEDIACIÓN

Antes de hablar de acuerdos, hay algo mucho más importante.

La primera palabra.

Puede parecer un detalle insignificante, pero muchas veces marca el rumbo de toda la conversación.

Una primera palabra puede abrir una puerta… o levantar un muro.

No es lo mismo comenzar preguntando:

”¿Qué ha pasado?”

que hacerlo con:

”¿Cómo estás?”

No es igual decir:

“Vamos a buscar quién tiene razón.”

que proponer:

“Vamos a intentar comprender qué necesita cada uno.”

Las personas no solo escuchan el contenido de nuestras palabras.

También perciben la intención con la que las pronunciamos.

En mediación, las primeras palabras transmiten seguridad, respeto, imparcialidad y confianza. Son las que permiten que alguien que llega a la sala con miedo, enfado o desconfianza empiece a bajar la guardia.

He aprendido que una mediación rara vez comienza cuando las partes empiezan a hablar.

Empieza mucho antes.

Empieza en la forma de recibirlas.
En una mirada.
En un saludo.
En un silencio bien utilizado.
Y, sobre todo, en esa primera palabra que les hace sentir que no han venido a ser juzgadas, sino escuchadas.

Porque las palabras no solo describen la realidad.

También crean el espacio donde esa realidad puede transformarse.

¿Recuerdas alguna palabra que cambiara por completo una conversación importante en tu vida?

GRACIAS

José A. Veiga

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