Las puertas de la mediación: ¿te atreves a pasarlas?

Una vez que conoces la mediación, la vida te cambia, pasas el umbral de sus puertas y detrás de ellas ves luz, claridad, tranquilidad, para intentar resolver aspectos personales de la vida de cada uno de nosotros. Lo que aprendemos en mediación no debería quedarse únicamente para nuestro campo profesional sino aplicarlo a nuestra vida personal: ponernos en el lugar del otro, mandar mensajes en yo, pararnos a escuchar a los demás sin adelantarnos , identificar sus intereses, sus necesidades, y las nuestras claro esta…
Mientras estas haciendo el curso de formación empiezas a ver donde aplicarías la mediación, y te van impregnando de la famosa lluvia fina que moja poco a poco, y en nuestra cabeza empezamos a ver si ese problema es mediable o no, si esos amigos, familiares , compañeros o coincidentes en el trabajo deberían acudir a mediación para intentar solucionar sus desavenencias. Vemos mediación en cada acción de nuestra vida cotidiana.
Nos entra, como dice una amiga mía, el “síndrome de la mediación”. Y es un “síndrome” que nos hace sentir bien, porque nos hace sentir útiles en muchas situaciones. Porque analizamos cualquier conflicto que nos encontramos desde la mediación. Una sensación que engancha y que queremos saber más y más de ella.
Es verdad que cuando tenemos un conflicto personal o profesional nos pueden decir, ” y tu mediador como es que tienes problemas” porque soy mediador pero también soy persona que siente, que tiene necesidades, intereses y conflictos. O los médicos no pueden ponerse malos. O los abogados no pueden tener juicios propios…
La idea es que apliquemos las técnicas en nuestro entorno, que seamos capaces de suavizar nuestros conflictos, que nuestra comunicación sea lo más fluida posible… Que seamos sembradores de mediación en la cantidad de campos abonados con conflictos y nos vean como un referente de ayuda, creemos en los ciudadanos la necesidad de la mediación, porque mientras la sociedad no tenga la necesidad de resolver de otra manera los conflictos la mediación está abocada a ir despacio en su difusión, y que mejor manera que ser referentes para ellos.
Y para todos aquellos que no creen en ella, a los que respetamos mucho, solo decirles que porque no dan a la mediación una oportunidad, porque antes de criticarla no la conocen y luego que la critiquen con conocimiento, porque a lo mejor lo que muchos dicen que “nosotros llevamos mediando toda la vida” no tiene nada que ver con la verdadera mediación. Es una sugerencia simplemente…

GRACIAS por leerme.

José A. Veiga

En 5 minutos puede cambiar todo….

¡¡ Que ilusos somos los mediadores…!!
Abramos los periódicos y leemos noticias…. Real Madrid-Barcelona … PP-PSOE. Son todos rivalidades, son todo noticias que “alegran a unos y … fastidian al otro…” Uno se alegra porque ha conseguido sus “intereses” VENCIENDO al otro, a base de analizar los resultados, en vez de mirarse uno mismo; mis intereses no se sí están claros, lo que tengo muy claro es que ya GANO si tu pierdes, mi satisfacción es mayor si además de acompañarme el resultado final, la otra parte se siente mal, no ha conseguido nada de lo suyo, porque así el famoso EQUILIBRIO es una ilusión, porque quiero “estar por encima” en todo lo conseguido, y mientras durante 90 minutos he controlado la situación, me siento ganador,… Llegan los 5 minutos de descuento y todo cambia… Hay un algo que no me esperaba que acaba de cambiar todo,… Y encima ha desencadenado que las piezas mi puzzle de intereses y necesidades se venga abajo porque toman fuerza los de la otra parte, y entonces es cuando debería intervenir el mediador, cuando debe sacar sus herramientas para que el equilibrio no se rompa, para que los platillos de esta balanza pesen igual, la aguja del fiel de la balanza se mantenga fija en el centro… Que difícil es esto… Pero ese sería nuestro objetivo, nuestro ideal como mediadores,…
Si un mediador no esta preparado para los 5 minutos de descuento, y no sabe volver a encauzar la situación, debe preguntarse en que minuto del juego se le paso por alto una falta, una tarjeta no enseñada, o incluso un penalti no pitado, o le dejaron fuera de juego… Y no vale pedir el cambio…
Si el mediador consigue mantener el equilibrio de las partes la mediación será exitosa.
Pero tampoco vale que una vez analizados los resultados de la mediación, digan verbalmente que todos han ganado, deben sentirse ganadores, no decir que he ganado porque el otro no ha conseguido lo que pretendía, o porque no ha llegado a sus objetivos… Hay que expresar desde las emociones, como me siento, debo SENTIRME que he ganado sin segundas intenciones, sino el ganar-ganar es sólo teoría, y de eso tenemos muchos manuales y mucha gente que vende nubes de humo…
Y luego las lecturas de los resultados de la mediación se harán desde perspectivas muy diferentes, desde realidades muy diversas,… Porque los conflitos tienes dos caras, dos versiones, dos posiciones que lo lógico es que estén encontradas, porque por eso se encuentran allí delante de nosotros…
El fin último de la mediación no es el acuerdo,… La satisfacción del mediador es llegar a un acuerdo o contribuir a que dos partes acerquen posiciones y entiendan necesidades e intereses de la otra parte….

GRACIAS por existir.

¿De qué escuela eres?

A cualquier curso que voy alguno de sus alumnos me pregunta: ¿Usted de que escuela es? Y yo le respondo: “de ninguna y de todas, quiero tener mi propia escuela”.

Cada mediador formado y que empiece a tener mediaciones reales debe ir forjando su propia escuela, porque la experiencia te va llevando a tomar lo mejor de cada una de ellas e ir modificando a su medida los principios de las escuelas “oficiales”.

No sería bueno que nos encasillarán en una sola escuela, porque eso significaría que en nuestra caja de herramientas solo llevamos las propias de esa tendencia. Todas son buenas y todas tiene cosas positivas y negativas.
Cada caso que nos llega a mediación es diferente, por lo tanto por qué aplicarle siempre los principios de una escuela concreta.

Si ya dentro de los formadores cada uno tenemos nuestra escuela, dependiendo de la región peninsular de donde venimos: Cataluña, Comunidad Valenciana, Zona Norte, Centro,… Y esto lo escribo porque me lo han manifestado los alumnos cuando en los cursos vamos mediadores de diferentes comunidades autonómicas.

Defendamos cada uno nuestra escuela, nuestro principios, hagamos un remix de las escuelas “oficiales” y proclamemos la nuestra propia….

Además no debemos olvidar que nuestras profesiones de origen también nos condicionan a que escuela estamos más afines: Harvard (abogados), Transformadora (psicoterapeutas), Circular narrativo (abogado-comunicologo), Holistica (trabajadores sociales),…..

GRACIAS por estar.

José A. Veiga