Mediación escolar obligatoria (III parte): padres.

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Para que la mediación escolar sea completa debemos implicar al sector de padres en el equipo de mediación que se vaya a crear. Porque no debemos olvidar que los padres somos muy importantes en el desarrollo del buen ambiente en el centro escolar, no tenemos que escurrir esa responsabilidad y creernos que porque hayamos elegido un buen centro escolar (cada uno pensamos que el nuestro es el mejor) ya hemos aparcado a nuestros hijos allí un montón de horas y con llevarlos y recogerlos ya esta todo hecho. Que ahora muchos centros les reciben con meses y salen de los colegios con 18 años, un “todo incluido”.

Aquellos centros que enganchan a los padres y no solo a los de siempre, tiene mucho avanzado. Cuantas veces oímos en reuniones con padres, “siempre venimos los mismos”, y si me permitís apuntillar, casi siempre los que no necesitan ir… Echamos de menos a esos padres cuyos hijos tienen problemas tanto académicos y sobre todo de conducta o motivación. A las elecciones de la Junta directiva de la asociación de padres y madres o al consejo escolar ¿quienes se presentan? Casi siempre los mismos. Y otra pequeña reflexión… Y quienes van a votar para sacar a sus representantes… En muchos centros no llega al 15% de los padres que pueden votar…

Pero retomemos el tema de padres en el equipo de mediación. Son necesarios, como indicaba, y deben participar en la resolución de conflictos en el centro escolar, aquellos que impliquen a padres con profesores, a padres con personal de administración y servicios, con equipo directivo e incluso si llegaran a tener problemas entre padres por cuestiones de actividades en el centro, como el deporte escolar.

Deben formarse igual que los profesores y los alumnos, en el mismo curso de formación. Y deben ser parte activa en el equipo de mediación del centro escolar. Es evidente que el número de representantes no debe ser en la misma proporción que profesores y alumnos, ya que no hay el mismo número de conflictos donde estén implicados padres.

Pero que mejor equilibrio que para un conflicto entre padre y profesor estén como mediadores un padre y un profesor. ¿Quién de las dos partes no accedería a ello?.

Lo fundamental para que todo esto de su fruto es crear un clima positivo para resolver los conflictos por medio de la mediación, una filosofía de centro donde este impregnado cualquier documento con la palabra mediación, si hay que cambiar el carácter propio de los centros se cambian, si tenemos que modificar el reglamento de régimen interior pues cambiémoslo, y las famosas normas de convivencia deberíamos darlas un repaso o lavado de conceptos antiguos y negativos importante. Fijaros que a las comisiones de disciplina se las paso a llamar de convivencia y ahora se llaman de “asuntos urgentes”…

Por qué no hacemos una semana de difusión de la convivencia escolar, damos charlas abiertas a todos sobre la medacion escolar o hacemos talleres prácticos para habilitar a los padres con las estrategias o herramientas adecuadas para poder resolver los conflictos en sus hogares en vez de oír continuamente en las paradas de autobuses o en los patios d ellos colegios frases como ” en este colegio no se hace nada…” ,”no puedo con mi hijo, esta en un plan…”, “Los padres no tenemos estrategias para resolver los problemas…”.

Y una vez que hayamos hecho esa primera fase de difusión, con boletín de convivencia o de buenas maneras incluido, tendríamos ya terreno abonado para que “algún” padre se apuntase al cursillo de formación.

Claro todo esto con el beneplácito del equipo directivo, que se supone que va a dar luz verde al proyecto. Que le va a dotar de un lugar y un pequeño material: sillas, mesa redonda, buzón para meter las peticiones de mediación, un fichero… No mucho mas. ¿Es mucho pedir?

Y no esperemos ver resultados al 100% el primer año, hagamos un plan estratégico a tres curso y luego valoremos resultados reales.

Padres, madres, ¿a qué esperamos para implicarnos y pedir a nuestros centros escolares un equipo de mediación escolar?. No todo en la educación de nuestros hijos son las notas o que sean muy inteligentes e incluso listos, sino que sepan resolver los conflictos que la vida les va a poner delante y que mejor semilla que empezar en las familias y en los colegios.

Es mi reflexión, luego que cada uno piense lo que desee.

Gracias por tu tiempo.

Un saludo

José Antonio Veiga

Mediación escolar obligatoria (II parte): profesores.

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Después de 23 años de docente, con alumnos de 12 a 14 años, y desde hace 6 impartiendo cursos de mediación y observando como ha ido bajando la edad de las disrupciones, porque han caído valores importantes, como el esfuerzo, el trabajo y la responsabilidad, me siento “algo” capacitado para poder escribir de esto. Llevo en el mundo de la mediación una década y aplicando las técnicas en mis clases cuando surge un pequeño o gran conflicto, y alguna experiencia habré sacado…

En esta segunda parte de la mediación escolar me gustaría abordar como algunos profesores reaccionan ante una implantación de un equipo de mediación. A estos se les comunica, normalmente,  en un claustro general, donde alguien del equipo directivo les expone en qué va a consistir esto de la mediación. La idea les suele fascinar pero solo para conflictos entre alumnos y que medie siempre un profesor, que será o el orientador del centro (una tarea más) o alguien a quien completar horario y que encima suele ser nuevo en el centro y claro no va a decir que no, este convencido o no.

Esos conflictos entre alumnos y profesores o entre profesores (que los hay…), ellos creen que no deben  ser mediados por nadie, que hay que solucionarlos a la manera tradicional, es decir, dando la razón al profesor en el primer caso y en el segundo lo que el director diga. Hay profesores que ya son opuestos desde el principio, porque creen que su principio de autoridad en el aula se va a perder. Pero hay que respetar cada punto de vista diferente, no podemos ni debemos pretender que todos lo acepten, si así fuera, mala señal. Es que pasan del proyecto, no les produce ni frio ni calor.

Yo simplemente pediría a mis compañeros de profesión que lo mismo que hemos aceptado que necesitábamos un cambio metodológico en la enseñanza, y hemos optado por nuevas tecnologías o metodologías, inteligencias múltiples, trabajo cooperativo, destrezas de pensamiento… y poco a poco vamos observando que son positivas y se consiguen iguales objetivos y mejores resultado, no digo calificaciones, porque comparar calificaciones de hace 10 años con las de ahora no es el objetivo ya que los propios alumnos no son lo mismo, ni llegan en iguales condiciones de madurez. O nos adaptamos a los alumnos que tenemos o nos quemamos en nuestra maravillosa labor docente y educativa.

No olvidemos que somos docentes pero también educadores, somos MAESTROS no profesores.

Pues permitamos que la resolución de ciertas disrupciones en el aula o fuera de ella sean tratadas fuera de las normas de convivencia de un centro, demos a los alumnos la oportunidad de que ellos gestionen sus conflictos y busquen sus soluciones. A lo mejor el clima de trabajo cambia y podemos volver a soñar con “aquellos maravillosos años…”. ¿Por qué negarnos a la mediación? ¿De verdad creéis que la autoridad la quita la mediación? ¿castigando nos sentimos bien? ¿Resolvemos algo con el método punitivo? Y claro que hay disrupciones y problemas que deben seguir aplicándose las normas establecidas, pero hay muchas que deberían dejar que sean los propios equipos de mediación quienes las resolviesen.

Implantar un equipo de mediación es sencillo, estar convencidos de ello y apoyarlo es otro cantar, porque mientras los centros no acepten que tiene problemas y sigan encerrándose en ocultarlos y solucionándolo con parches poco hemos avanzado.

Nos cansamos de decir y de oír que nuestros alumnos están mal educados, que no tienen valores, que no son como los de antes, pero…¿qué hacemos para cambiar?.

Si los profesores nos bajamos de nuestros pedestales en el tema de la convivencia y asumimos que tenemos problemas con algunos alumnos, con algunos compañeros y que deseamos resolverlo por el bien de todos y si encima dejamos que la solución la aportemos los implicados en dicho conflicto con la ayuda de gente formada para ello, que mas queremos..

Para finalizar una frase que leía en un libro de José Antonio Marina:”Si repetimos muchas veces que los adolescentes son ineducables y difíciles de tratar, conseguiremos que lo sean”.

Demos una oportunidad a la mediación, igual que se la hemos dado a otras metodologías, o resolver conflictos no es misión de educadores, porque los números enteros les acabaran aprendiendo, pero a gestionar emociones y resolver conflictos cuanto antes empiecen mejor. Luego cuando salgan a la sociedad nos lo agradecerán. Somos una simple pieza en su educación, pero una pieza importante.

Como siempre, no espero gustar a todos, son simples reflexiones en “voz” alta.

Próxima parte: Mediación escolar obligatoria: padres…

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GRACIAS por leerme.

José Antonio Veiga

Mediación escolar obligatoria. (I parte)

Escribimos y hablamos mucho de la mediación escolar, incluso muchos proyectos se están desarrollando en los centros educativos para implantar la mediación escolar en los mismos. Esta es fundamental y debería ser obligatoria en todos los currículos de las materias. Añadirla en los PAT (Plan de Accion Tutoríal) y no quedar en meras actividades puntuales en una hora de tutoría a lo largo de en trimestre o en una pequeña charla para padres en la semana cultural o diez minutos en una reunión general, algo estamos haciendo mal. Aprender matemáticas, lengua e idiomas esta bien, pero enseñar a gestionar emociones, intereses, necesidades es fundamental.

La verdadera mediación escolar es aquella que empezamos por prevenir los conflictos, aquella donde formamos o mejor educamos a nuestros alumnos para que tenga ellos las herramientas suficientes cuando tenga un conflicto dentro o fuera del aula.  Que es mejor que limpien los patios de todo lo que tiran o enseñarles a que no deben tirarlo.

Empecemos formando a padres, y fundamentalmente a los profesores, que aún siendo conscientes que necesitamos un cambio metodológica en el sistema educativo actual, no nos formamos en resolver conflictos en las aulas, sean simples o complejos, disrupciones continuas, que llegamos a solucionar con partes de clase, de incidencias, expulsiones y mandar expedientes a la comisión de asuntos urgentes de los centros educativos, abogando al reglamento de régimen interior del centro, a unas normas de convivencia que leemos y se parecen al código civil, donde solo hay sanciones.

Los profesores deberíamos  ser mediadores por “obligación” y seguro que me están leyendo profesores que dicen que ya lo somos, somos educadores pero no somos mediadores donde cedemos la resolución del conflictos a las partes implicadas.

Cuantos centros serían capaces de dejar la resolución de conflictos de alumnos, en manos de los propios alumnos. Cuantos centros encuentran padres dispuestos a estar en el equipo de mediación, para mediar entre un padre y un profesor… O cuantos profesores mediarían entre dos de sus compañeros o se dejarían mediar un conflicto con un alumno por otro profesor y otro alumno. O mucho más, cuantos centros escolares juntan a padres, profesores y alumnos en los cursos de formación para ser mediadores del centro…

Es verdad que existen programas de alumnos ayuda, de premediaciones, de otras técnicas muy efectivas como los famosos “seis sombreros para pensar” de Bono, aplicado en empresas de primera línea y en colegios, pero lo que deberíamos pensar es en como implicar a toda la comunidad educativa en los programas de mediación, y digo toda la comunidad: directores, equipos directivos, profesores, padres y alumnos.

Para estos últimos lo tenemos fácil, se motivan bien, pero hacer ver a profesores que poner la resolución de los conflictos en los propios implicados en el problema no es perder “autoridad”, es una tarea difícil.

Pedir a los padres que formen parte de los equipos de mediación, es otra tarea complicada, porque al final se convierte en que los directores de turno, descuelguen teléfonos y se lo pidan a los mismos padres que acuden a todo, y que en la mayoría de los casos son los que menos lo necesitan. Aquellas familias que acuden para ser delConsejo  escolar, de la Junta del AMPA,…

Los centros deben dar facilidades a los equipos de mediación, dotarles con una sala, unos periodos de formación flexibles en el horario…

No olvidemos que educar y enseñar a nuestros alumnos en su etapa escolar en resolución de conflictos es sembrar para tener una sociedad con menos problemas. Mientras no nos demos cuenta que las famosas 3 Ces (Casa-Colegio-Calle) deben ir al unísono no vamos a conseguir nada, por lo menos que dos de ellas, Casa-Colegio,   siempre vayan unidas y con la fuerza que generan algo podrán cambiar de la otra, Calle.

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José Antonio Veiga