
Transformar preguntas cerradas en preguntas abiertas puede ser una estrategia efectiva para fomentar una comunicación más profunda y reflexiva en la mediación. Aquí te proporciono algunos consejos y ejemplos:
Consejos:
- Cambia las preguntas que comienzan con “¿Sí o no?” o “¿Podrías?” por preguntas que comienzan con “¿Cómo?”, “¿Por qué?” o «¿Qué?».
- Estas preguntas invitan a la reflexión, la contemplación y la discusión, fomentando una comunicación más efectiva y satisfactoria.
- Evita las suposiciones: Las preguntas cerradas a menudo se basan en suposiciones. En lugar de preguntar “¿Estás de acuerdo con esto?”, podrías preguntar «¿Qué piensas de esto?».
- Fomenta la reflexión: Las preguntas abiertas animan a las partes a reflexionar y a explorar sus pensamientos y sentimientos. Por ejemplo, en lugar de preguntar “¿Estás satisfecho con la solución?”, podrías preguntar «¿Cómo te sientes acerca de la solución propuesta?».
- Explora las posibilidades: Las preguntas abiertas pueden ayudar a explorar diferentes posibilidades y soluciones. En lugar de preguntar “¿Puedes cumplir con los términos de este acuerdo?”, podrías preguntar «¿Qué necesitarías para poder cumplir con los términos de este acuerdo?».
- Usa el lenguaje de la persona: Utiliza el lenguaje que la persona está usando para formular preguntas abiertas. Esto puede ayudar a la persona a sentirse comprendida y respetada.
- Sé paciente: Las preguntas abiertas pueden llevar más tiempo para responder, así que sé paciente y da a la persona el tiempo que necesita para responder.
Ejemplos:
- Pregunta cerrada: «¿Estás de acuerdo con este punto?»
- Pregunta abierta: «¿Cómo te sientes acerca de este punto?»
- Pregunta cerrada: «¿Es correcto lo que acabo de decir?»
- Pregunta abierta: «¿Cómo interpretas lo que acabo de decir?»
- Pregunta cerrada: «¿Están todos/as de acuerdo con la solución acordada?»
- Pregunta abierta: «¿Cómo se sienten todos/as acerca de la solución acordada?»
- Pregunta cerrada: «¿Entiendes lo que se está hablando?»
- Pregunta abierta: «¿Qué entendiste de lo que se está hablando?»
- Pregunta cerrada: «¿Necesitas parar un momento?»
- Pregunta abierta: «¿Cómo te sientes en este momento del proceso?»
Recuerda que el uso de preguntas abiertas debe ser equilibrado con el uso de preguntas cerradas para permitir una comunicación efectiva y completa en el proceso de mediación.
El paso incorrecto de preguntas cerradas a preguntas abiertas en la mediación puede tener varios riesgos:
- Confusión: Si las preguntas abiertas no están bien formuladas, pueden causar confusión y malentendidos.
- Falta de dirección: Las preguntas abiertas mal formuladas pueden hacer que la conversación se desvíe del tema principal.
- Frustración: Si las preguntas abiertas no logran obtener la información deseada, pueden causar frustración tanto en el mediador como en las partes.
- Pérdida de tiempo: Las preguntas abiertas requieren más tiempo para responder que las preguntas cerradas. Si no se utilizan correctamente, pueden hacer que la mediación sea más larga de lo necesario.
- Suposiciones incorrectas: Si se pasa de una pregunta cerrada a una pregunta abierta basada en suposiciones incorrectas, puede llevar a conclusiones erróneas.
Por lo tanto, es crucial formular correctamente las preguntas abiertas y utilizarlas en el momento adecuado para facilitar una comunicación efectiva y productiva en el proceso de mediación.
GRACIAS
José A. Veiga