
Principio Ético adicional del Mediador Familiar: Transparencia
La transparencia es fundamental en la mediación familiar. Este principio implica que el mediador debe ser claro y honesto sobre el proceso de mediación, sus límites y sus expectativas. La transparencia ayuda a construir confianza y asegura que todas las partes comprendan plenamente cómo se llevará a cabo la mediación.
Ejemplo: Imagina que una pareja está en mediación para resolver cuestiones de custodia y manutención de sus hijos.
El mediador debe explicar claramente cómo se desarrollarán las sesiones, qué temas se abordarán y qué tipo de acuerdos se pueden alcanzar.
Si hay algún aspecto del proceso que no puede ser modificado, como la confidencialidad de las sesiones, el mediador debe asegurarse de que ambas partes lo entiendan desde el principio.
Desarrollo del Principio
- Explicación del Proceso: El mediador debe detallar cada paso del proceso de mediación, desde la primera reunión hasta la firma de cualquier acuerdo. Esto incluye explicar el papel del mediador, las reglas de la mediación y los derechos y responsabilidades de las partes.
- Claridad en los Límites: Es importante que el mediador aclare qué puede y qué no puede hacer. Por ejemplo, el mediador no puede tomar decisiones por las partes ni imponer soluciones. Su función es facilitar la comunicación y ayudar a las partes a llegar a un acuerdo por sí mismas.
- Expectativas Realistas: El mediador debe ayudar a las partes a tener expectativas realistas sobre lo que se puede lograr en la mediación. Esto incluye ser honesto sobre las posibles dificultades y el tiempo que puede llevar llegar a un acuerdo.
- Información Completa: Todas las partes deben tener acceso a la misma información. Si una parte proporciona documentos o información relevante, el mediador debe asegurarse de que la otra parte también tenga acceso a esa información para que ambas puedan tomar decisiones informadas.
Ejemplo Claro: En un caso de mediación sobre la división de bienes tras un divorcio, el mediador debe asegurarse de que ambas partes tengan acceso a la misma información financiera. Si uno de los cónyuges presenta un estado de cuenta bancaria, el mediador debe asegurarse de que el otro cónyuge también lo vea para que ambos puedan discutir la división de los bienes de manera justa.
Conclusión
La transparencia es esencial para que la mediación sea efectiva y justa. Al ser claro y honesto sobre el proceso, los límites y las expectativas, el mediador ayuda a construir un ambiente de confianza y cooperación. Esto no solo facilita la resolución de conflictos, sino que también empodera a las partes para que tomen decisiones informadas y justas.
La mediación familiar, guiada por principios éticos como la transparencia, ofrece una alternativa respetuosa y efectiva a los litigios judiciales, promoviendo la paz y el entendimiento en las relaciones familiares.
GRACIAS
José A. Veiga