Desafíos de la Ley 1/2025 en la Justicia Española

Los grandes retos de la Ley 1/2025: del MASC formal al MASC eficaz

La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, supone un cambio estructural en la cultura jurídica española. La incorporación obligatoria de los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) como presupuesto de procedibilidad procesal no es solo una reforma técnica: es una transformación del modelo de resolución de conflictos.

Sin embargo, como toda reforma profunda, su éxito no dependerá únicamente del texto legal, sino de su aplicación real. La Ley 1/2025 abre oportunidades, pero también plantea retos decisivos para el sistema jurídico español. Entre ellos destacan cuatro desafíos clave: evitar la burocratización del MASC, garantizar la calidad profesional, homogeneizar acreditaciones y formar adecuadamente a los operadores jurídicos.

1. Evitar que el MASC se convierta en un trámite burocrático

Uno de los riesgos más evidentes es que el uso de los MASC se reduzca a un mero requisito formal previo al proceso judicial, desvirtuando su verdadera esencia.

La Ley 1/2025 exige acreditar el intento de un medio adecuado antes de acudir a la vía judicial en numerosos supuestos civiles y mercantiles. Este requisito, si no se gestiona adecuadamente, puede generar una práctica rutinaria y vacía: sesiones informativas rápidas, ofertas vinculantes formales o mediaciones sin verdadera voluntad de acuerdo.

Riesgos de burocratización

  • Convertir el MASC en una simple “ventanilla previa” al juzgado.
  • Realizar intentos meramente documentales para obtener el certificado.
  • Utilizarlo como estrategia dilatoria o formalista.
  • Desvirtuar su finalidad transformadora del conflicto.

Claves para evitarlo

Para que el MASC no se convierta en un trámite burocrático, deben reforzarse tres elementos:

  1. Autenticidad del proceso: el intento debe ser real y significativo, no meramente formal.
  2. Profesionalización: intervención de profesionales cualificados que doten de valor al proceso.
  3. Cultura jurídica colaborativa: abogados y operadores deben percibir el MASC como herramienta útil, no como obstáculo procesal.

La Ley 1/2025 ofrece el marco, pero la cultura jurídica determinará si el MASC es un paso administrativo o un verdadero espacio de resolución.

2. Garantizar la calidad profesional de los MASC

El segundo gran reto es asegurar la calidad técnica y ética de quienes intervienen en los MASC. La expansión del sistema exige profesionales capacitados en negociación, mediación, derecho colaborativo, conciliación privada y otras técnicas.

La credibilidad del sistema dependerá directamente de la calidad del profesional que lo gestione.

Problemas potenciales

  • Intervención de profesionales sin formación específica suficiente.
  • Disparidad en la calidad de los servicios ofrecidos.
  • Confusión entre mediación profesional y meras gestiones de intermediación.
  • Riesgo de banalización del proceso.

Líneas de actuación necesarias

  • Establecimiento de estándares formativos mínimos reales y verificables.
  • Formación continua obligatoria.
  • Códigos deontológicos claros y supervisión profesional.
  • Evaluación de calidad de los servicios MASC.

Si el ciudadano percibe el MASC como un proceso serio, útil y profesional, confiará en él. Si lo percibe como improvisado o superficial, lo rechazará y volverá al litigio tradicional.

3. Homogeneizar acreditaciones y registros profesionales

La Ley 1/2025 convive con una realidad territorial y profesional diversa. Existen mediadores, conciliadores, expertos en negociación y otros profesionales formados desde distintos ámbitos: jurídico, psicológico, social o empresarial.

Sin embargo, esta pluralidad puede generar desigualdad en las acreditaciones y falta de seguridad jurídica.

Problemas actuales

  • Diferencias entre registros autonómicos y estatales.
  • Distintos requisitos formativos según institución o entidad.
  • Falta de reconocimiento uniforme entre territorios.
  • Dificultad para el ciudadano al identificar profesionales cualificados.

Necesidad de homogeneización

La consolidación del sistema MASC requiere:

  • Criterios comunes de acreditación profesional.
  • Registros interoperables y transparentes.
  • Reconocimiento mutuo entre territorios.
  • Claridad para ciudadanos y operadores jurídicos.

Una homogeneización adecuada no implica uniformidad rígida, pero sí estándares mínimos que garanticen confianza y seguridad jurídica.

4. Formar adecuadamente a los operadores jurídicos

El cuarto reto es posiblemente el más decisivo: la formación de los operadores jurídicos.

La Ley 1/2025 no transforma solo procedimientos; transforma mentalidades. Jueces, abogados, procuradores, graduados sociales, notarios y registradores deben comprender la lógica del MASC y su valor estratégico.

Sin formación adecuada, el sistema puede fracasar por simple inercia cultural.

Necesidades formativas

  • Formación específica en negociación y resolución colaborativa.
  • Comprensión de la utilidad estratégica del MASC para el cliente.
  • Integración del MASC en la práctica profesional diaria.
  • Desarrollo de habilidades comunicativas y de gestión del conflicto.

El abogado, en particular, se convierte en figura clave. Su recomendación al cliente determinará en gran medida el uso real de los MASC. Si los percibe como una oportunidad, los impulsará; si los percibe como una carga, los evitará.

Conclusión: de la norma a la cultura del acuerdo

La Ley 1/2025 representa una de las reformas más ambiciosas del sistema de justicia en décadas. Su éxito no dependerá únicamente de su correcta aplicación formal, sino de su integración real en la cultura jurídica y social.

Evitar la burocratización del MASC, garantizar la calidad profesional, homogeneizar acreditaciones y formar adecuadamente a los operadores jurídicos son retos interdependientes. Todos ellos convergen en un objetivo común: transformar el modelo de justicia hacia uno más dialogado, eficiente y centrado en la persona.

La pregunta ya no es si los MASC serán obligatorios.
La verdadera cuestión es si serán útiles, creíbles y eficaces.

De esa respuesta dependerá que la Ley 1/2025 sea recordada como una reforma meramente procesal o como el inicio de una auténtica cultura del acuerdo en España.

GRACIAS

José A. Veiga

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