Cómo retomar el control si se rompe la imparcialidad en mediación.

Mantener la imparcialidad en una sesión de mediación

La imparcialidad es un principio fundamental en la mediación, ya que garantiza que todas las partes involucradas se sientan escuchadas y respetadas. Un mediador imparcial facilita la comunicación y ayuda a las partes a encontrar soluciones mutuamente aceptables sin inclinarse hacia ninguna de ellas.

Técnicas para mantener la imparcialidad

  1. Declaración inicial de imparcialidad: Al inicio de la sesión, el mediador debe declarar explícitamente su compromiso con la imparcialidad, explicando cómo se aplicará este principio durante todo el proceso.
  2. Intervenciones simétricas: Es crucial que el mediador distribuya equitativamente el tiempo y la atención entre las partes. Esto incluye la forma en que se comunican y el espacio físico en el que se desarrolla la mediación.
  3. Autoanálisis y reflexión continua: El mediador debe practicar un constante ejercicio de autoanálisis y reflexión para asegurarse de que sus acciones y decisiones no favorezcan a ninguna de las partes.
  4. Evitar comunicaciones individuales: Cualquier comunicación individual con una de las partes sin el conocimiento de la otra puede comprometer la imparcialidad del mediador. Es recomendable evitar estas situaciones o, si son necesarias, informar previamente a ambas partes.

Errores comunes y cómo evitarlos

  1. Juzgar lo que las partes dicen o hacen: Es fundamental que el mediador no juzgue ni exprese opiniones sobre las acciones o palabras de las partes. Mantener una actitud neutral y objetiva es clave.
  2. Mostrar preferencias: Evitar cualquier comportamiento que pueda ser percibido como una preferencia hacia una de las partes, como el lenguaje corporal, el tono de voz o la frecuencia de las intervenciones.
  3. Falta de preparación: No estar adecuadamente preparado puede llevar a decisiones impulsivas o mal informadas que afecten la imparcialidad. Es esencial que el mediador esté bien informado sobre el caso y las técnicas de mediación.

Ejemplos de situaciones donde se puede romper la imparcialidad

  • Intervenciones desiguales: Si el mediador permite que una parte hable más tiempo que la otra, puede percibirse como una falta de imparcialidad.
  • Reacciones emocionales: Mostrar empatía excesiva hacia una de las partes puede ser interpretado como un sesgo.
  • Consejos personales: Ofrecer soluciones o consejos personales en lugar de facilitar que las partes lleguen a sus propias conclusiones.

Cómo retomar el control si se rompe la imparcialidad

  1. Reconocer el error: Si el mediador se da cuenta de que ha perdido la imparcialidad, debe reconocerlo abiertamente y disculparse con las partes involucradas.
  2. Reafirmar el compromiso con la imparcialidad: Reiterar su compromiso con la imparcialidad y explicar las medidas que tomará para corregir el curso de la mediación.
  3. Reevaluar la situación: Tomarse un momento para reevaluar la situación y ajustar las técnicas de mediación para asegurar que todas las partes se sientan tratadas de manera equitativa.

Mantener la imparcialidad en una sesión de mediación es un desafío constante que requiere habilidades, técnicas y una actitud profesional comprometida. Al aplicar estas estrategias y estar consciente de los errores comunes, los mediadores pueden facilitar procesos de mediación más justos y efectivos.

GRACIAS

José A. Veiga

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