Y después de DAFO, ¿qué hacemos?

Ahora ya tenemos nuestro análisis DAFO personal, pero no debemos quedarnos ahí. En este momento tenemos claro en qué aspectos somos más fuerte o cuáles son nuestros puntos débiles, tanto a nivel personal como profesional, y qué factores de nuestro entorno nos favorecen y cuáles nos frenan. Pues bien, ahora con todos estos datos ha llegado el momento de que preparemos el plan estratégico para afrontar nuestro futuro como mediadores, pero ¿cómo podemos hacerlo? La respuesta está en el análisis CAME.

El análisis CAME está pensado para dar respuestas y alternativas a los resultados del DAFO.

CAME es un acrónimo de: Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar. Por lo tanto, el CAME nos va a permitir marcar un plan que nos permita:

  • Corregir las debilidades.
  • Afrontar las amenazas.
  • Mantener las fortalezas.
  • Explotar las oportunidades.

Debemos establecer un plan de acción para cada una de las cuestiones planteadas en el DAFO, en eso se basa la herramienta CAME.

Debemos plantear una solución específica a cada una de las debilidades de tu DAFO. Por lo tanto, debemos corregir cada uno de los aspectos negativos internos que nos alejan de conseguir lo que nos hemos propuesto. Por ejemplo, si Andrés tenía escasos conocimientos sobre las nuevas tecnologías deberá matricularse en algún curso sobre esta materia.

Pensemos que hay ciertos obstáculos, que nosotros mismos podemos solucionar fácilmente si los tenemos bien identificados. A cada una de nuestras debilidades propias debemos dar una respuesta positiva, algo que convierta lo negativo en favorable.

Cuando pasemos al cuadro de Amenazas, el planteamiento que debemos hacer es similar. En este cuadro el CAME nos dice claramente qué debemos hacer con las amenazas que encontremos: afrontarlas. Piensa que cualquier amenaza que tengamos identificada es susceptible de dejar de serlo, ya que al conocerla podemos plantear una solución.

Una vez que hayamos creado un plan de acción que corrija nuestras debilidades y como afrontaremos las amenazas debemos centrarnos en los aspectos positivos del análisis: nuestras fortalezas y nuestras oportunidades.

Pero, si ya somos fuertes en algún aspecto, ¿para qué modificarlo? El análisis CAME no dice que debamos modificarlo, pero si debemos ser capaz de mantener nuestras fortalezas e incluso potenciarlas. No bajemos la guardia ante nuestras fortalezas ya que, si las descuidamos, es probable que en poco tiempo se conviertan en debilidades.

Por último, debemos revisar el cuadro de las Oportunidades. Con el CAME debemos aprovecharnos de éstas y explotarlas a nuestro favor.

Cada uno de nosotros estamos llenos de experiencias, tanto personales como laborales, que nos han ido modelando hasta hacernos tal y como somos actualmente así que, ¿por qué no explotar estas diferencias?

Ahora que ya hemos realizado el análisis DAFO personal y que además lo hemos completado con el CAME, solamente queda elaborar un plan de acción.

Cuando tenemos identificados cada uno de los aspectos anteriormente descritos en los distintos análisis, tanto DAFO como CAME, es hora de que plasmemos las conclusiones en papel. Esto es muy importante, ya que nos ayudará a mantener una perspectiva clara de dónde estamos y hacia dónde vamos.

Escribimos todos los puntos que hemos identificado y la solución que hemos dado a cada uno de ellos. El trabajo ya está hecho, solamente debemos escribirlo para que nos permita seguir el rumbo que nos hemos marcado y así llegaremos a los objetivos que nos hemos propuesto.

Comenzaremos con el plano personal, el interno. Primero con nuestras propias debilidades que hayamos detectado y sus correcciones. Continuaremos con nuestros puntos fuertes y cómo vamos a mantenerlos.

A continuación, entra en el plano externo, el profesional. Escribimos cuáles son las amenazas a las que nos enfrentamos y qué vamos a hacer para afrontarlas. Por último, escribimos las oportunidades que hemos identificado y de qué manera vamos a explotarlas.

Ahora que ya tenemos el plan de acción elaborado solamente falta el último y más importante paso: llevarlo a cabo.

Debemos pensar que esto no es un proyecto estático. Las circunstancias de la vida tanto personal como laboral cambian y, al igual que pueden surgir algunos contratiempos, también surgirán nuevas oportunidades.

Utilicemos nuestro tu plan de acción. Modifiquémoslo, trabajémoslo, no dejemos que caiga en el olvido. Nos servirá de guía para recordarnos nuestras metas y objetivos. Cada cierto tiempo cojámoslo y Leámoslo. Hagamos examen de conciencia (y casi dolor de nuestros pecados) y volvamos a hacer un análisis DAFO-CAME cada cierto tiempo. Esto nos ayudará a no perder el norte y a ayudarnos a continuar por el camino que nos hemos marcado, a seguir el rumbo que nos llevará al futuro que quieres.

No es garantía de éxito absoluto, pero sí de hacer las cosas con orden y coherencia.

Espero que te pueda ayudar a mejorar personal y profesionalmente como mediador. Necesitamos mediadores profesionales que sepan hacia dónde van. ¿Te apuntas?

Muchas gracias.

Un saludo

José Antonio Veiga

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