Manejar la resistencia en un proceso de mediación.

Manejar la resistencia en un proceso de mediación puede ser un desafío, pero hay varias estrategias que pueden resultarte útiles:

  1. Empatía y Validación: Reconocer y validar los sentimientos de las partes puede ayudar a reducir la resistencia. Esto puede hacerse a través de la escucha activa y mostrando empatía hacia sus experiencias. Por ejemplo, si una de las partes expresa frustración, el mediador podría decir: “Entiendo que esto es frustrante para ti. Tus sentimientos son importantes y válidos en este proceso”.
  2. Reformulación: Reformular las preocupaciones de las partes de una manera neutral puede ayudar a desactivar la resistencia. Esto puede implicar convertir declaraciones negativas en afirmaciones positivas o reformular las demandas como necesidades. Si una parte dice: “¡Nunca escucha lo que tengo que decir!”, el mediador podría reformularlo como: “Parece que te gustaría sentir que tus opiniones son escuchadas y valoradas”.
  3. Enfoque en intereses comunes: Identificar y destacar los intereses comunes puede ayudar a las partes a ver más allá de sus diferencias y reducir la resistencia. Si ambas partes están discutiendo sobre quién debería quedarse con la casa después del divorcio, el mediador podría decir: “Parece que ambos valoran tener un hogar estable. ¿Cómo podemos trabajar juntos para lograr eso?”
  4. Preguntas abiertas: Hacer preguntas abiertas puede ayudar a las partes a explorar sus preocupaciones y a entender mejor sus propias posiciones y las de los demás. En lugar de preguntar “¿Quieres la custodia completa de los niños?”, el mediador podría preguntar: “¿Cómo te imaginas el arreglo ideal de custodia para los niños?”
  5. Manejo del ritmo: A veces, la resistencia puede ser una señal de que las partes necesitan más tiempo para procesar la información o las emociones. En estos casos, puede ser útil desacelerar el proceso o tomar un descanso. Si una de las partes parece abrumada, el mediador podría sugerir: “Parece que esto es mucho para procesar ahora. ¿Qué te parece si hacemos una pausa y retomamos este tema en nuestra próxima sesión?”
  6. Revisión de las reglas de la mediación: Recordar a las partes las reglas de la mediación, como el respeto mutuo y la confidencialidad, puede ayudar a manejar la resistencia. Si una de las partes interrumpe constantemente a la otra, el mediador podría recordar: “Recuerda que una de nuestras reglas acordadas es permitir que cada persona hable sin interrupciones. Por favor, respetemos esa regla”.
  7. Intervención directa: En algunos casos, puede ser necesario que el mediador intervenga directamente para manejar la resistencia. Esto puede implicar señalar comportamientos problemáticos o facilitar una discusión sobre la resistencia. Si una de las partes se niega a considerar las necesidades de la otra, el mediador podría intervenir diciendo: “Parece que estamos teniendo dificultades para avanzar. ¿Podríamos explorar por qué es difícil considerar esta opción?”
  8. Exploración de las causas subyacentes: A veces, la resistencia puede ser el resultado de miedos o preocupaciones subyacentes que no se han expresado abiertamente. En estos casos, puede ser útil explorar estas causas subyacentes. Por ejemplo, puedes preguntar: “¿Hay algo más que te preocupe sobre esta situación que no hayas mencionado todavía?”
  9. Uso de metáforas y analogías: Las metáforas y analogías pueden ayudar a las partes a ver su situación desde una perspectiva diferente y a superar la resistencia. Por ejemplo, podrías decir: “Imagina que este conflicto es como un nudo. En lugar de tirar de los extremos, lo que sólo apretaría más el nudo, estamos aquí para desenredarlo juntos”.
  10. Fomento de la colaboración: Enfatizar el hecho de que la mediación es un proceso colaborativo puede ayudar a reducir la resistencia. Puedes recordar a las partes que están trabajando juntas para encontrar una solución, no compitiendo entre sí.
  11. Refuerzo positivo: Reconocer y reforzar el comportamiento positivo puede ayudar a reducir la resistencia. Por ejemplo, si una de las partes hace un comentario constructivo o muestra empatía hacia la otra parte, puedes reconocerlo y reforzarlo.

Es importante recordar que la resistencia es una parte normal del conflicto y del proceso de mediación. El papel del mediador es ayudar a las partes a navegar por esta resistencia de una manera constructiva y respetuosa.

GRACIAS

José A. Veiga

2 comentarios en “Manejar la resistencia en un proceso de mediación.

  1. Muchísimas perlas valiosas en un sólo post y los ejemplos lo hacen más útiles aún. ¡Gracias!

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