¿Es obligatorio intentar un MASC antes de demandar?

Ley1/2025

Plaque with Spanish coat of arms and text of Ley 1/2025 on social and territorial cohesion

Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, muchas personas se hacen la misma pregunta:

¿Puedo presentar una demanda directamente o tengo que intentar antes algún método de solución de conflictos?

La respuesta, en muchos casos, es clara: antes de acudir a los tribunales será necesario acreditar que se ha intentado una vía adecuada de solución de controversias, conocida como MASC (Método Adecuado de Solución de Controversias).

Pero más allá de la obligación legal, conviene reflexionar sobre el verdadero sentido de esta medida.

No se trata de poner obstáculos

Algunas personas perciben esta exigencia como un trámite más o como una barrera para acceder a la justicia. Sin embargo, la filosofía que hay detrás es diferente.

El objetivo es que las personas tengan la oportunidad de explorar una solución dialogada antes de iniciar un proceso judicial que, en muchas ocasiones, puede resultar largo, costoso y emocionalmente desgastante.

No se obliga a llegar a un acuerdo.

Lo que se pide es intentar abrir una puerta al diálogo antes de abrir la puerta de un juzgado.

¿Qué son los MASC?

Los Métodos Adecuados de Solución de Controversias incluyen diferentes herramientas orientadas a la gestión y resolución de conflictos:

  • Mediación.
  • Conciliación.
  • Negociación entre las partes.
  • Oferta vinculante confidencial.
  • Opinión de experto independiente.
  • Derecho colaborativo.
  • Otros procedimientos previstos legalmente.

Cada conflicto requiere una herramienta distinta. Igual que no todas las enfermedades se tratan con el mismo medicamento, no todos los conflictos necesitan la misma intervención.

¿Y si la otra parte no quiere participar?

Esta es una de las dudas más frecuentes.

Intentar un MASC no significa que ambas partes tengan que alcanzar un acuerdo ni siquiera que ambas acepten participar activamente.

Lo importante es poder acreditar que se ha realizado el intento conforme a los requisitos establecidos.

Si la otra parte rechaza la propuesta o no responde, el procedimiento podrá continuar por la vía judicial.

Lo que cambia realmente

Más allá de la norma, el cambio más importante es cultural. Durante años hemos asociado la resolución de conflictos a una decisión impuesta por un tercero: un juez, una administración o una autoridad.

Los MASC nos invitan a recuperar algo que a veces olvidamos: la capacidad de las personas para construir soluciones por sí mismas. No siempre será posible.

No todos los conflictos son mediables. No todas las relaciones permiten el diálogo.

Pero cuando existe una mínima posibilidad de entendimiento, merece la pena explorarla.

La pregunta quizá no sea si es obligatorio

La verdadera cuestión podría ser otra: ¿Qué perdemos por intentar hablar antes de demandar?

En ocasiones, una conversación bien gestionada puede ahorrar meses de procedimiento, miles de euros y un enorme desgaste emocional.

Y cuando no es posible alcanzar un acuerdo, al menos se habrá intentado. Porque resolver un conflicto no siempre consiste en ganar un juicio.

A veces consiste en evitar una batalla que nadie necesitaba librar.

GRACIAS

José A. Veiga

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